Un restaurante puede tener buena comida y un servicio excelente, pero perder reservas si no aparece cuando alguien busca dónde comer, si su ficha de Google está incompleta o si la carta y el contacto son difíciles de consultar desde el móvil.
Publicar en redes sin un objetivo, depender solo de plataformas de reparto o hacer promociones aisladas suele generar actividad, pero no necesariamente más margen ni clientes recurrentes.
Trabajamos cada canal como parte de un recorrido: descubrir el restaurante, consultar la propuesta, reservar o pedir y volver a elegirlo.